Para usted, mi lector:

"Y los ángeles etéreos rehuyeron a sus hermanos abismales y con hipócrita agonía arrancaron sus extremidades anadeantes y consumieron sus esperanzas de llegar algún día al lugar del que fueron echados como despojo divino. Lo bueno es que, aún en el fondo, pueden haber momentos plácidos."

domingo, 20 de septiembre de 2009

Dulces sueños

"Buenas noches, señor extraño. Espero mañana volver a verle y podamos juntos mantener nuestra esperanza de un mañana mejor."

"¿Has visto aquella estrella fugaz surcando el negro abismo de los cielos? Es nuestra esperanza que arde y le recuerda este mundo su inmortal mortalidad."
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