Para usted, mi lector:

"Y los ángeles etéreos rehuyeron a sus hermanos abismales y con hipócrita agonía arrancaron sus extremidades anadeantes y consumieron sus esperanzas de llegar algún día al lugar del que fueron echados como despojo divino. Lo bueno es que, aún en el fondo, pueden haber momentos plácidos."

lunes, 2 de noviembre de 2009

FIN DE LA ENCUESTA

La victoria de Samotracia


¿Quieres vivir en un mundo justo, donde podamos estar orgullosos de la humanidad?



Absolutamente.
5 (62%)
Estoy feliz como está porque soy de los que aquellos que roba, viola y denigra a la humanidad.
2 (25%)
Me da igual porque estoy muy ocupado peinándome ridículamente, amenazando con suicidarme y viviendo sumergido en ñoñerías.
0 (0%)
Estás loco.
3 (37%)

Votos hasta el momento: 8

Disertación:
De la pasada encuesta podemos razonar que:
1. La respuesta típica y más aburrida, como decía mi amigo Velpister, es la más popular. Claro que esto no significa que cada una de esas personas que votaron por la primera entrada vivan acorde al radical absolutismo de la moral.
2. Que algunos desgraciados pueden ser sinceros. Por lo menos 2 de ellos.
3. Que ninguno de los votantes se considera a sí mismo frívolo o enagenado, lo que tal vez signifique que aquellos que entraron y no votaron pertenezcan a este renglón. Desde ese punto de vista, el tercero pudo ser, en gran medida, un ganador de esta encuesta.
4. Que un número considerable de mis lectores me considera un loco, desde el aspecto más noble de la palabra, hasta el más típico y aburrido (cita). Creo que esta opción, si incluímos a los visitantes que no respondieron porque pensaron "está loco", sería la gran ganadora de la encuesta.

Agradezco enormemente a quienes tomaron un momento de su tiempo para participar en lo que fue, en gran medida, una tonta elucubración del señor Costelo. Muchas gracias.

domingo, 18 de octubre de 2009

Sombras perdidas en el abismo.

Primer Lugar renglón Poesía, Concurso Literario para Talleristas 2006. República Dominicana.


No sufran por mí
Sufran por lo que no existe y nunca existió
Pues de ellos esta hecho el reino de Dios
Y su florecer frustrado
Pues al nacer nunca nació
Y en su mentira anidó
Sin darse cuenta ni entender
Que el cielo es bello porque lo podemos ver.


La imagen del lobo es de mi autoría y es un personaje de la ya anteriormente mencionada historia de Cecily. Espero y sea de su agrado.

Mensaje a una mujer amada, en una noche gris, después de un día claro.

Dedicado al trigal que es mi reino.

Nacimos un día como hoy. Un día claro, puro y brillante. Crecimos bajo sombras tibias, bajo fuertes sauces. Rompimos cadenas invisibles que oprimían nuestras sinceras sonrisas, y aún hoy seguimos luchando contra lo que nos inhibe. La felicidad está en la palma de la mano, en la punta de la lengua, pero la mano está tiesa y la lengua poco cooperativa. Sin embargo esto es sólo una muestra clara de que, sin dudas, al final, conseguiremos ser felices, amada mía, y esto lo digo porque sé, tanto como tú, que nada perenne, hermoso y duradero nace de praderas cómodas. Allí todo se marchita alguna vez. La flor que nace en el pantano refulge con propia luz.

sábado, 3 de octubre de 2009

Teníamos (Despedida a un caballero).


Tenía una barba cervantesca. Ojos vivos y negros.
Tenía el cabello canoso y largo
y una delimitada calva que lo hacía ver como un mosquetero anciano.
Tenía vida en sus pasos; de muchos días caminados.
Hablaba con la verdad.
Tenía negros discos en llamas del pasado.
Los recordaba todos,
y tenía, sobre todo, un gran corazón.
Pero lo tenía, ya no lo tiene, así como lo teníamos y ya no está.
un mar que emanaba como mil ríos desde el armario de las toallas
despidieron lo que fue y será en nuestras memorias:
el quinto mosquetero, aquel que blandía como un sable su poderosa sonrisa.

jueves, 1 de octubre de 2009

En la noche


No es que sea creído, pero estoy seguro que la luna me guiña el ojo cuando sale a pasear sin su marido.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Tengo dos pies izquierdos... en una gaveta.

Dulces sueños

"Buenas noches, señor extraño. Espero mañana volver a verle y podamos juntos mantener nuestra esperanza de un mañana mejor."

"¿Has visto aquella estrella fugaz surcando el negro abismo de los cielos? Es nuestra esperanza que arde y le recuerda este mundo su inmortal mortalidad."

sábado, 12 de septiembre de 2009

jueves, 10 de septiembre de 2009

domingo, 23 de agosto de 2009

Presentación: Cecily.


Señoras y señores, les presento a una criatura por demás adorable. La pequeña Cecily, protagonista de un libro de cuentos que estoy produciendo y que, además, haré en su totalidad (texto, las ilustraciones y la diagramación). Cecily es una niña fanática de las historias. Vive con sus padres en una modesta pero acojedora casita frente al bosque y no puede pasar un sólo día sin saborear un dulce cuento. Por desgracia, la pequeña aún no sabe leer.

Espero que lo disfruten.

viernes, 7 de agosto de 2009

Un trigo como hoy



Hoy es el día en que mi amada mujer nació, hace ya 19 otoños. Apenas le vi, como un susurro clandestino que intenta llegar a oidos confiables, pero le vi. Brillaba, siempre brilla. Estoy cansado, muy cansado, y esta noche soñaré con un mundo justo, como me pediste. Ese mundo justo no está muy repleto. Te tiene a ti, a mí, a nuestro futuro hogar y a nuestros aún no nacidos hijos. Una niña y un niño, tal vez dos niñas, tal vez dos niños, tal vez treinta de cada uno, mientras sea contigo, no importa cuantos, todos tendrán a la mejor madre de todas. Una que siempre les recibirá con una sonrisa y hará volcanes de puré de patatas, cada uno mejor que el anterior. Yo me dormiré y levantaré temprano escribiendo cada día un libro por cada uno de tus lunares.

10/9 siempre ha sido mi tamaño de sombrero.

jueves, 30 de julio de 2009

Publicarlo como un estornudo.



A veces a uno le entran ganas de publicarlo con popas y platillos. Necesidad que entra por la nariz y se invoca como un estornudo. Nace polémico, incansable y tozudo, el deseo perpetuo de dedicar esta entrada a ti. Y no es ningún secreto que para mí eres el sur cálido, el este ventoso, el oeste desértico y el norte claro. Que pertenecemos a la misma estirpe, una estirpe casi extinta. Que somos nativos del destino y seguidores incansables de la justicia. Tú eres la mujer que más admiro y la más grande y hermosa sonrisa bajo este sol y muchos otros.

"No te me pierdas nunca", te dije una vez. "Guíame siempre" contestaste, y no fue ni es necesaria ninguna palabra más.

jueves, 23 de julio de 2009

Pero todo sigue igual.


No se queman todas las hojas del acebo,
y la vida sigue igual.
No se estrellan de lleno los cristales contra el suelo,
y la vida sigue igual.
No se derrama sangre, sólo lágrimas,
y la vida sigue igual.
No se pierde nada, no se gana nada. No se sueña alcanzar nada.
y la vida sigue igual.
No hay proverbio que nos ayude ni conocimiento que comprenda,
por eso la vida sigue igual.
Cuatro mil años de sabiduría aún desconocen
el por qué todo sigue igual.

Hay buenas intenciones, de ellas está llena el mundo,
y todo sigue igual.
Hay estaciones y flores, nieve pura y campos multicolores, todos distintos,
pero ante la generalidad, todos son iguales.
Hubo honor, sacrificio, fuertes brazos que tiraron de unas cadenas por demás ciclópeas.
Tiraron hasta que no quedó nada de ellos que pudiera realizar la hazaña.
Pero todo continuó igual.
Aún así, conociendo la hermética condición que rige al hombre, existen tontos, como yo,
que sueñan con que lo que es tan simple deje de tomarse por complicado.
Nadie me engaña, que todo sea como debe ser no es imposible, es simplemente inconsistente.
Materializar una hazaña de esta magnitud requiere mucho menos
que halar cadenas congeladas en el tiempo,
que derramar sangre y cristales;
mucho menos que quemar todas las hojas de nuestras almas.

Cambiar aquello que debe ser cambiado sólo requiere una cosa. La firme e inquebrantable decisión de cambiarlo con tus propias manos.

martes, 19 de mayo de 2009

Y la encuesta termina.


¿Por qué la sociedad dominicana está desbordada de mamones?

Trujillo mató a todos los cojonudos.

1 (4%)

Balaguer mató a todos los cojonudos.

1 (4%)

El dinero descojonó a los cojonudos.

3 (13%)

Todas las anteriores.

18 (78%)



Así terminó tan trascendente encuesta en la que, sin importar su resultado, cumplía un cometido más exacto. En la sociedad moderna dominicana, la reminiscencia de sus gobernantes trasciende las barreras de la insignificante muerte. Sin importar en donde escudriñes, observes, transites, a quienes frecuentes, si eres pobre, clase A o miembro de la casi extinta clase media; todos somos víctimas de lo que el pseudogeneralísimo Rafael Leonidas Trujillo y el absolutamente falso padre de la democracia moderna, Joaquín Balaguer, hicieron de nuestra tierra: agua sucia, fango y espíritus mustios. El hombre dominicano fue ganado de todo tipo (porcino, caprino, vacuno...), sacrificables cabezas que aún hoy son tratados como tal cosa, sólo que bajo una gran cháchara llamada Neoliberalismo, enemigo número uno de cualquier patria, vasallo incondicional de cerdos rubios y verdes.

Trujillo sodomizó a la libertad y la corrompió. Diseñó en la mente dominicana una falacia ridícula de sumisión y obediencia, no hacia la patria, sino hacia él mismo y sus viles fines. Desde entonces todo dominicano mal educado es esclavo del león vigilante que Trujillo plantó en sus corazones. Todos quieren ser generalísimos de sus insignificantes vidas y sus patéticas situaciones cotidianas.

Pero ese fue sólo el comienzo.

Balaguer fue el hijo pródigo, el león mismo, apoyado, como todos los malditos, por esos cerdos rubios y verdes. Y como si fuera poca cosa, este león dedicó su entera disposición a contruir, regalar fariséicas ofrendas al pueblo y masacrar la corrupta y ultrajada libertad que nos quedaba. Luego de estos dos monstruos, cualquiera piensa que ya era suficiente para que los conceptos de justicia, libertad, solidaridad, patriotismo y orden fueron eternamente corrompidos, para bien o para mal.

Pero aún faltaba más.

El factor alpha, la revolución industrial que inició el proceso de alienación del hombre. El consumismo, el mercado competitivo, la publicidad. Sin saberlo, el hombre primitivizó la sociedad civilizada y transformó todo a una antigua y destructiva filosofía: La supervivencia del más fuerte. Pero no del más fuerte bajo los estamentos de la racionalidad, la espiritualidad, la verdad, la libertad, la inteligencia... sino la fuerza vil e hipócrita de la audacia, el engaño y la mentira.

El dinero es Satanás, es Azazel, es Mephistófeles del hombre moderno y su humanamente hecho sendero de vacio nihilismo.

Si has llegado hasta aquí, muchas gracias por leer esta modestamente confeccionada crítica. Espero y mis sentencias no parezcan muy sensacionalistas, pero creo que cualquier persona con cesos podría llegar a objetivos similares. La única manera de acabar con los leones es con la unión de esos cesos, olvidando la ridícula filosofía de la audacia y la ganancia fácil para luchar por algo superior y sublime, porque no hay mayor pena para alguien justo que la impotencia, el saber que nada puede hacer por su tierra, y peor aún, cuando las soluciones son tan sencillas, es triste ver como enredan sus extremos y crean un terrible nudo de confusión.

Martes, 19 de mayo de 2009. Costelo Landró.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Para mi linda camarera I


3er lugar concurso nacional de talleristas (Organizado por el brillante escritor dominicano William Mejía).

Por un momento creí escuchar el eco lacónico de tu mensaje añorado, pero resultó ser el vestigio onírico de mi delirio consiente… De un vaivén de las olas otoñales. Del sopor de entelequias fantasmales. De la bruma de estos sueños vigilantes nació el suspiro de tu llamado.


Tráenos otra ronda, mi linda camarera, ¿es acaso ésta la primera vez que te vi? No es que mi persona pase mucho por aquí, pero la tierra de sus zapatos, el sudor de su barbilla, la sombra imponente de su nariz europea, no me hubieran sido indiferentes. ¿Acaso atiende a alguien más? Porque si es posible quisiera acapararla para mí, y no tiene que mal entender mis palabras, nada raro he de proponer, solo deseo descansar un poco a la sombra que su alma destila, como un gran manzano o un cedro errante. Le ofrezco asiento, pero le advierto que sólo lo ofrezco mientras cumpla el requisito de su cercanía. Tres centímetros como más entre nuestras posaderas, ¿será descarada mi oferta? Pero es que con tesoros como usted uno olvida los modales… no siempre, sólo a veces, cuando su mirada nos agarra de improvisto, no crea que mis modales implotaron al verle, más bien descansan unos segundos para volver y ayudarme a complacerla. Mi linda camarera, ¿cuidaría usted mi vida? En cambio yo le ofrezco velar sus sueños. Tengo una espada guardada en el armario, ¿o debería decir mi armería?, invisible a ojos ordinarios, pero clara y brillante para usted y para mí. Con ella destruyo al mero atisbo de oscuridad que se pose sobre su cien, en busca del néctar de sus labios que reclamo, para siempre, mío. Le dejo su propina, se la ha ganado, pero espero una promesa, si no acepta mi propuesta, al menos quédese en mí hasta que yo muera… tal vez sea pronto, no lo sé, ¿me complace usted esta vez? Pero en la más abstracta alusión, la taberna ya no estaba, será que me he vuelto loco o que me ha rechazado la ingrata, lo que sé es que el gato que no tengo me ladra en la puerta y los peces de arco-iris maldicen mi nombre en alemán, no parece nada real, pero si esto es un sueño, mi camarera ¿dónde está? ¿Se me habrá olvidado en el diván? Pero que tonto, si me la guardé en el bolsillo, excusen mi falta de cordura.

Dedicado a la señorita Alejandra, persona que fue muy importante y que también fue la linda camarera que inspiró en otros tiempos esta poesía-relato. También aprovecharé la oportunidad y se lo dedicaré a sus padres, personas totalmente geniales que se merecen todas las lisonjas que me conozca y las que me quedan por conocer. Y la foto no es mía, por cierto, es de un fotógrafo de Aragon, la chica es de pamplona y se me hizo adecuada, hasta para la dedicatoria.


Lo fácil no es lindo (Disertación).

La vida es dura, pero siempre en estos momentos de pruebas a nuestra fortaleza recuerdo una frase de la ídola, filósofa y guía espiritual, Mafalda: "La vida es linda, lo que pasa es que algunos confunden lindo con fácil."

Ninguna voluntad que no conozca las bondades y penurias del delirio conciente que es la vida puede considerarse fuerte o trascendente. Los hombres, por el tajante hecho de ser esclavos de la falta de movimiento, no pueden entender la caída de las hojas sin aventarse desde un árbol hacia la tierra, que será su último hogar.

En todo caso, un brindis para los fuertes, para los incorruptibles, para los buenos padres y madres y a los niños que miran más allá de las risibles fronteras de sus egos. Regocíjense, pues sus acciones son admiradas por mí y por cualquier noble lector que decida unirse a nuestra celebración. Su celo vivirá, sea en la reproducción constante de los que romperan con esta cultura de odio y repulsión o por las historias mitológicas que se contarán como fantásticas en un futuro no tan distante de guerras y ausencia de amor por la vida.

Martes, 12 de mayo de 2009. Costelo Landró

miércoles, 6 de mayo de 2009

Dibujo- Morfeo, personificación del sueño.



Primer dibujo que posteo en este blog. Lo realicé el día de ayer mientras viajabamos a resolver cosas de adultos (es decir, insensatas, pero obligatorias). El hombre debe dar gracias de que en los momentos más oscuros, la llama de la creación artística refulge como la esperanza.

Morfeo, Oneiros, el Formador, El Príncipe de las Historias, y muy raramente, El Arenero. Es la deidad antropomórfica de los sueños. Perteneciente al comic The Sandman, creado por Neil Gaiman en 1988.

Miércoles, 6 de Mayo de 2009. Costelo Landró

martes, 5 de mayo de 2009

De la misma manera



-Siempre terminas las historias de la misma manera. Es un error típico de los nuevos escritores o de los muy viejos, pero debes intentar dar un valor individual a tu obra. Una identidad a esto, que es lo que heredará tu voluntad cuando ya no estés aquí.

-No es como si te hubiera preguntado, es más, estoy seguro de no haberlo hecho.- Respondió el escritor, con su ego herido en los brazos, la espada desenvainada y el orgullo izado en tegumento de su propia y débil alma de escritor. El crítico obviamente no sabe de lo que habla, y su saliva es combustible para la incineración futura de su obra.

-No lo decía con intenciones mordaces, amigo escritor -dijo el crítico. -Sólo intento guiar tu noble espíritu hacia el camino noble, fuera de los errores de los que como tú intentaron el sublime oficio de la escritura. Nunca mis intenciones han sido tan puras, te lo aseguro.

-No me creo una palabra. Pues todo arte nace del hombre imperfecto y refleja por tanto la imperfección del hombre. Esto se vuelve una trinidad, dependiente entonces una de otra, arte, hombre e imperfección, formando uno solo y de ahí nacemos nosotros, torpes hijos de generaciones y épocas, nadando en aguas ya exploradas, sumergiéndonos en busca de una minúscula gota que no haya sido ya atisbada por nuestros antepasados y, sobre todo, buscándonos a nosotros mismos dentro de esa marejada gris que llamas sublime oficio. No hay sendero más abrupto que este y no hay atajos hacia donde conduce. Pero el mundo es salvo de la extinción de estos peregrinos, porque sea donde sea, bajo el sol opresivo, no hay necesidad más pura del espíritu que la de plasmar el papel lo que el alma llora. Nacemos, vivimos y morimos por este noble oficio de multiplicar la belleza y compartir aquella quimérica realidad individual que engalana la alienada realidad moderna de la que todos los vivos somos víctimas. Y ¿No es verdad, amigo crítico, que usted, como yo, desearía entregarse a los grises brazos de Morfeo y olvidar la existencia de la inútil sociedad humana, su democracia, su comunismo, su vulgar dinero y su falta de fe?

El crítico guardó silencio -Sí. -Dijo al final.- Nada es más frío que una mentira forzada, esa mentira que es la vida diaria en las grandes y podridas ciudades. -Y ambos, el escritor y el crítico, se dieron la mano y se abrazaron, porque habían encontrado aquello que tenía en común. Pero no pasó mucho para que el crítico tomara un afilado lápiz y se quitara la vida clavándo dicha arma, física y artística, en su delgado y pálido cuello. Mientras, el escritor lloraba por la muerte de su nuevo amigo. Él no lo entendía, por qué se había quitado la vida... Y luego lo supo. -Cierto, esta también es una de mis historias.

Fin


Lunes 04 de Mayo de 2009. Costelo Landró.

viernes, 1 de mayo de 2009

Para siempre

Adiós para siempre dijo, mientras se cerraba la puerta y escuché sus pasos desvanecerse por el sepulcral pasillo. Nadie escuchó esas palabras, sólo yo y las paredes; yo y los muebles; yo y el sucio de las horribles cortinas. El silencio y la soledad jugaban poker sobre mi mesa de estar, ahora carcomida por las polillas, o algo así. Lo curioso de la mesa es que, según el protervo vendedor de la mueblería, nos duraría “toda la vida”. Decía, con gran entusiasmo y renuencia: “Esta preciosa mesa de la más fina caoba fue traída exclusivamente desde España. Es un objeto de colección. El artista que le construyó con sus propias manos falleció hace poco tiempo y les aseguro que le durará toda la vida.” Me estafaron, y ahora mi mesa de toda la vida se pudre en el estar de mi apartamento con lo que me queda de ilusiones, de ignorancia infantil y de razón para vivir.

Ahora camino por el recinto de mi apartamento. Trazo tenues elipses que se pierden en la infinidad con mi trayectoria, incierta para mí, como para las ratas que habitan mi edificio, denominación que incluye a los animales y a las bestias de mis vecinos. Su hijo cree que es músico, ha de tener más o menos nueve años de edad, y no deja el jolgorio en ninguna hora del día, como si viviera una feria sobre tu cabeza. La excepción se produce sólo a estas umbrías horas de la noche, donde sus padres, doña perfecta y don capricho, le han de haber obligado a dormir en su repugnante habitación, tan llena de juguetes, sin duda, para dar uno a cada niño desahuciado en esta isla maltrecha.

Me acerco a la ventana ensombrecida, esa que porta orgullosa la horrible cortina. Miro a través de ella y, ¡Sorpresa! Veo un costado sin ventanas de la enorme vivienda contigua, no hay espectáculo más deprimente e insípido, podría incluso cobrar por él. “La ventana averiada” “La pesadilla de todo vendedor de Bienes Raíces” “El horror de quien se entretiene mirando a la calle o al cielo azul” y lo mejor, yo soy uno de esos.

Adiós para siempre, no puedo olvidarlo, resuena vívido como un disparo, pero actúa como el veneno. Adiós, al decirlo, al escucharlo, siempre se considera el reencuentro. Pero esta vez el adiós se abraza, clava sus garras torcidas en un escueto y negro para siempre.

Mi corazón late con fuerza, o forzado, es algo que no defino, pero sé que late, lo sé. Miro a la pared de la vivienda contigua y desearía moverlo de ahí y buscar consuelo en las estrellas, pero ellas no acudirán a mí, nada lo hará, nada podrá llegar. Miro hacia arriba sacando mi cabeza por la ventana, veo el estrecho sendero entre las edificaciones y por fin, observo el cielo. Decepción, solo diviso grises nubes de invierno que me recuerdan lo que nunca tuve, lo que siempre la vida me negó y yo aceptaba con resignación. ¡No más! Deseo luz de las estrellas, deseo que la naturaleza me entregue su luz bella, la luz de la esperanza. Desprecio estas luces creadas por el hombre, desprecio su repugnante luz amarilla, esa luz que es desperdicio del demonio. Tomo mi zapato y rompo todos los bombillos con un golpe de la suela. Victoria, vencí la obra del demonio.

Quedo remilgado en la oscuridad, absuelto, siento mi corazón más tranquilo. Me siento sobre mi mesa de toda la vida y las patas aúllan de dolor, las ignoro, ya no importan más, solo importa esta libertad efímera, esta paz rauda, falaz quizás, tristemente ambigua.


En ese momento percibo la tonada de una canción que no identifico, la tarareo, sé que la conozco, sé que me gusta, sé que es de aquellas épocas arcanas en las que fui feliz. Todo llega a mí en un pestañear y recuerdo. Recuerdo que se inspiraba en la leyenda de Ícaro. Dédalos, el científico y su hijo, el buen Ícaro. Ícaro el que voló cautivado y llegó tan cerca del sol, le envidio. Canto la canción, “Vuela en tu rumbo, como un águila. Vuela tan alto como el sol.” La luz del sol debió cubrirle, debió sentirse libre. “Vuela en tu rumbo, como un águila, vuela y toca el sol.” Debió sentirlo entre sus manos y luego caer, caer… hacia el infinito.

Saco mi encendedor de mi bolsillo, no fumo, sólo me gusta ver la llama arder. Lo abro, enciendo y observo la llama. Debo ser realmente libre, debo ser realmente valiente. Observo la amalgama de colores de la flama, esa área donde la mecha arde. Libertad, la palabra resuena en mi cabeza. Aprieto mi mano en el encendedor. “Vuela y toca el sol.” Sé lo que tengo que hacer, sé como ser libre, lo sé… ¿Lo sé? Cierro mis ojos y aún observo la llama, el efecto óptico perdura, mantengo el encendedor con la llama alta, mis ojos siguen cerrados. Ya no siento el encendedor en mi mano, el efecto óptico resplandece cada vez más. Siento el sol, lo toco, soy libre. Abro mis ojos y veo como los mustios muebles arden, las horribles cortinas por primera vez lucen hermosas, refulgen con una maravillosa danza, pero la pútrida mesa sigue allí, entre el fuego. “Para toda la vida”, ¡Su madre! Arranco la cortina y se la arrojo con rapidez. Todo arde, incluso yo. Adiós para siempre, ahora las palabras tienen sentido, te fuiste y creíste haberme arrebatado la libertad, todo para darme cuenta que nunca la tuve hasta ahora. “Vuela y toca el sol.” Ahora yo soy el sol, ardo, doy luz, doy calor, yo soy vida, soy la verdad, ardo, ardo más. Ahora conozco la genuina bondad. El silencio y la soledad giran a mi alrededor, junto a la locura, la fe, la belleza, el temor, el sonido, la razón y el amor. Son mis planetas, son yo, ardo, ardo más. Mi cuerpo deja de responder, la luz me cubre, me besa, me ama… y todo acaba.


Fin

Viernes, 1 de mayo de 2009. Costelo Landró.

domingo, 26 de abril de 2009

Nadie conoce estas calles como yo



¿Quién vendrá a rescatarnos entre estas cuatro paredes de perdición?
estas cuatro paredes de perdición que son la calle, la oscuridad, la maldad y la modernidad.
En estas cuatro paredes hay de todo, menos libertad.
¿Dónde están los navíos y las anclas, el orgullo y la masculinidad de la justicia?
El barco pirata perseguía todo, menos estas paredes de bendición que ya no están.

Nuevamente quedamos atrapados, escapando apenas con la dulce ilusión de lo no presente.
No queres más calles oscuras sin vida,
ni más oscuridad fingida.
No queremos más maldad en nuestros corazones,
ni en los perdidos vagones del tren de nuestras almas.
No queremos más floreros vacíos, ni más flores de plástico.
No queremos más humo furibundo.
No queremos campos sin flores, ni ramas sin nidos.
No queremos más mustios rosales.
Para qué este hueco sentimiento de modernidad.
¿Ya todo está inventado?
se pregunta la muerte, mientras se burla de su nueva víctima,
un pobre transeunte que paseaba alegremente por la acera.

Sábado, 25 de abril de 2009. Costelo Landró

viernes, 24 de abril de 2009

Porque todo empieza en el principio

Así empieza esta intrigante experiencia. Verdaderamente no soy muy amante de esto de los blogs, como no lo soy de los programas de radio, las telenovelas, el cine dominicano o las manzanas. En todo caso lo veré de una manera pragmática y lo utilizaré, a diferencia de muchos, para tratar de decir cosas realmente relevantes. (No para decir eso que la gente suele plañir en los blogs, los programas de radio, las telenovelas o el cine dominicano... y quién sabe, las manzanas.)

Viernes, 24 de abril de 2009. Costelo Landró
Se ha producido un error en este gadget.