"Y los ángeles etéreos rehuyeron a sus hermanos abismales y con hipócrita agonía arrancaron sus extremidades anadeantes y consumieron sus esperanzas de llegar algún día al lugar del que fueron echados como despojo divino. Lo bueno es que, aún en el fondo, pueden haber momentos plácidos."
Así pasó un año, y son dos años ya, dos años viéndote pura e inmutable. Dos años de más que un noviazgo, un romance, y de sueños, muchos sueños fragmentados que convergen en uno solo. Fíjate qué veloz pasa el tiempo, fíjate, fíjate bien, porque ya este momento fugaz pasó desapercibido. Y es por eso que propongo, momifiquemos nuestro amor, para que a través de los siglos se mantenga su forma y su contenido. Es cuestión de conceptos, de tejidos, de ser nosotros hasta siempre y de no olvidar, nunca olvidar.
Estoy deseoso de ver pasar el tercero, y seguro de que veré pasar el centésimo.
"Vi dos trigos pasar por mi frente, corriendo de la mano zurcaron mis sienes y se perdieron en un bosque oscuro. En ese momento constreñí mi ceño, y dudé del significado de tal evento, pero prontamente me vi frente a la fuente de tan curioso acontecimiento: el trigal que es mi reino había invadido mi pensamiento."
Ps.: Seguiré esforzándome por ser un mejor ejemplo de ser humano, y me fabricaré algo de elegancia al caminar. Al menos luzco bien en corbata.
10/9 continúa siendo mi tamaño de sombrero, aún y nos hayamos enterado de que era tan sólo el precio.