Para usted, mi lector:

"Y los ángeles etéreos rehuyeron a sus hermanos abismales y con hipócrita agonía arrancaron sus extremidades anadeantes y consumieron sus esperanzas de llegar algún día al lugar del que fueron echados como despojo divino. Lo bueno es que, aún en el fondo, pueden haber momentos plácidos."

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miércoles, 21 de septiembre de 2011

Isleño

En el mundo pasan tantas cosas, pero estamos tan lejos del mundo. Somos una pequeña isla, con una pequeña frontera, y pequeñas personas que, como hormigas, se pierden en la marea del trabajo y la insignificancia. Hace poco me di cuenta de que, independientemente de lo que pase en el mundo, la situación de esta elevación terrosa es propia, ausente, indistinta. Es una lástima que la globalización sea más un estado mental que un intercambio material, porque si no fuera lo segundo estaríamos en el tope evolutivo.

Atentamente,

Costelo, hijo de unas costas abandonadas; del mar contaminado; de la tierra malgastada; de la ausencia de intención; del tercermundismo filosófico y mental; de la carencia, sobre todo, de esperanza; de la falta de respeto; del insulto a la inteligencia; de los fantasmas inmortales de Santo Domingo; del mundo al que no se le permite ser parte.

lunes, 2 de noviembre de 2009

FIN DE LA ENCUESTA

La victoria de Samotracia


¿Quieres vivir en un mundo justo, donde podamos estar orgullosos de la humanidad?



Absolutamente.
5 (62%)
Estoy feliz como está porque soy de los que aquellos que roba, viola y denigra a la humanidad.
2 (25%)
Me da igual porque estoy muy ocupado peinándome ridículamente, amenazando con suicidarme y viviendo sumergido en ñoñerías.
0 (0%)
Estás loco.
3 (37%)

Votos hasta el momento: 8

Disertación:
De la pasada encuesta podemos razonar que:
1. La respuesta típica y más aburrida, como decía mi amigo Velpister, es la más popular. Claro que esto no significa que cada una de esas personas que votaron por la primera entrada vivan acorde al radical absolutismo de la moral.
2. Que algunos desgraciados pueden ser sinceros. Por lo menos 2 de ellos.
3. Que ninguno de los votantes se considera a sí mismo frívolo o enagenado, lo que tal vez signifique que aquellos que entraron y no votaron pertenezcan a este renglón. Desde ese punto de vista, el tercero pudo ser, en gran medida, un ganador de esta encuesta.
4. Que un número considerable de mis lectores me considera un loco, desde el aspecto más noble de la palabra, hasta el más típico y aburrido (cita). Creo que esta opción, si incluímos a los visitantes que no respondieron porque pensaron "está loco", sería la gran ganadora de la encuesta.

Agradezco enormemente a quienes tomaron un momento de su tiempo para participar en lo que fue, en gran medida, una tonta elucubración del señor Costelo. Muchas gracias.

martes, 19 de mayo de 2009

Y la encuesta termina.


¿Por qué la sociedad dominicana está desbordada de mamones?

Trujillo mató a todos los cojonudos.

1 (4%)

Balaguer mató a todos los cojonudos.

1 (4%)

El dinero descojonó a los cojonudos.

3 (13%)

Todas las anteriores.

18 (78%)



Así terminó tan trascendente encuesta en la que, sin importar su resultado, cumplía un cometido más exacto. En la sociedad moderna dominicana, la reminiscencia de sus gobernantes trasciende las barreras de la insignificante muerte. Sin importar en donde escudriñes, observes, transites, a quienes frecuentes, si eres pobre, clase A o miembro de la casi extinta clase media; todos somos víctimas de lo que el pseudogeneralísimo Rafael Leonidas Trujillo y el absolutamente falso padre de la democracia moderna, Joaquín Balaguer, hicieron de nuestra tierra: agua sucia, fango y espíritus mustios. El hombre dominicano fue ganado de todo tipo (porcino, caprino, vacuno...), sacrificables cabezas que aún hoy son tratados como tal cosa, sólo que bajo una gran cháchara llamada Neoliberalismo, enemigo número uno de cualquier patria, vasallo incondicional de cerdos rubios y verdes.

Trujillo sodomizó a la libertad y la corrompió. Diseñó en la mente dominicana una falacia ridícula de sumisión y obediencia, no hacia la patria, sino hacia él mismo y sus viles fines. Desde entonces todo dominicano mal educado es esclavo del león vigilante que Trujillo plantó en sus corazones. Todos quieren ser generalísimos de sus insignificantes vidas y sus patéticas situaciones cotidianas.

Pero ese fue sólo el comienzo.

Balaguer fue el hijo pródigo, el león mismo, apoyado, como todos los malditos, por esos cerdos rubios y verdes. Y como si fuera poca cosa, este león dedicó su entera disposición a contruir, regalar fariséicas ofrendas al pueblo y masacrar la corrupta y ultrajada libertad que nos quedaba. Luego de estos dos monstruos, cualquiera piensa que ya era suficiente para que los conceptos de justicia, libertad, solidaridad, patriotismo y orden fueron eternamente corrompidos, para bien o para mal.

Pero aún faltaba más.

El factor alpha, la revolución industrial que inició el proceso de alienación del hombre. El consumismo, el mercado competitivo, la publicidad. Sin saberlo, el hombre primitivizó la sociedad civilizada y transformó todo a una antigua y destructiva filosofía: La supervivencia del más fuerte. Pero no del más fuerte bajo los estamentos de la racionalidad, la espiritualidad, la verdad, la libertad, la inteligencia... sino la fuerza vil e hipócrita de la audacia, el engaño y la mentira.

El dinero es Satanás, es Azazel, es Mephistófeles del hombre moderno y su humanamente hecho sendero de vacio nihilismo.

Si has llegado hasta aquí, muchas gracias por leer esta modestamente confeccionada crítica. Espero y mis sentencias no parezcan muy sensacionalistas, pero creo que cualquier persona con cesos podría llegar a objetivos similares. La única manera de acabar con los leones es con la unión de esos cesos, olvidando la ridícula filosofía de la audacia y la ganancia fácil para luchar por algo superior y sublime, porque no hay mayor pena para alguien justo que la impotencia, el saber que nada puede hacer por su tierra, y peor aún, cuando las soluciones son tan sencillas, es triste ver como enredan sus extremos y crean un terrible nudo de confusión.

Martes, 19 de mayo de 2009. Costelo Landró.